En 1810, una conspiración contra el gobierno del virrey
nombrado por la Junta Central se organizó en Querétaro, en la casa del corregidor Miguel Hidalgo y su
esposa Josefa Ortiz.
Los conspiradores planeaban organizar una revolución para
destruir a los españoles de sus puestos y organizar una Junta Nacional que
gobernara en ausencia de Fernando VII.
Primera etapa de la guerra: Hidalgo y la lucha de las clases
oprimidas:
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Hidalgo llamó
al pueblo de Dolores a formar una Junta Nacional que gobernara en nombre del
rey Fernando VII con la bendición de la Virgen de Guadalupe. Hidalgo salió de
su parroquia con 600 hombres, pero a los pocos días contaba con menos de 80
mil.
Segunda etapa de la guerra: las campañas de Morelos.
Al morir Hidalgo, el ejército se dispersó bajo el mando de
varios generales. En el sur, José María Moleros organizó un pequeño y bien
entrenado ejército que inició con éxito su primera campaña en el hoy estado de
Guerrero. Luego siguieron hasta que en
el cambio de Michoacán a Puebla, Morelos cayó en el poder de sus enemigos. Fue
conducido a la ciudad de México, juzgado y condenado a muerte. Murió en San
Cristóbal Ecatepec de México, el 22 de diciembre de 1815.
Tercera etapa de la guerra: la resistencia.
En 1817, con armamento y hombres para apoyar a los pocos
caudillos que aún luchaban, llegaron a la Nueva España Francisco Javier Mina y
fray Servando Teresa. Lucharon por ideales pero seis meses después, Mina fue
aprehendido y ejecutado y fray Servando tuvo que huir del país.
Mi opinión:
La historia de la independencia es emocionante. Saber que
nuestros antepasados lucharon por conseguir nuestra libertad de los españoles
es algo de admirarse. Y más aún cuando fueron perdiendo la vida como Miguel
Hidalgo y el héroe José María Morelos.
Fuente:
Historia 2, tercer grado.
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